¿Existe el tiempo?

Buen domingo a tod@s!

Hoy quiero reflexionar brevemente sobre un tema que lleva varios días dándome vueltas en la cabeza, EL TIEMPO.

Desde que el ser humano existe, siempre hemos estado encadenados a este concepto, fuertemente ligado al desarrollo de nuestra propia consciencia, al desarrollo de nuestro propio YO. Sin embargo, grandes filósofos y pensadores, y después obviamente el resultado de innumerables pruebas científicas, no han parado de hacernos ver cómo de equivocados y confusos son nuestros propios sentidos y nuestras propias sensaciones.

Abandonando un poco el rigor científico de este blog, y entrando fugazmente en el ámbito de la metafísica, la filosofía y las creencias personales, siempre he tenido la sensación de que nuestra consciencia es independiente de nuestra cárcel física, aunque por alguna razón, está fuertemente ligada a este plano físico que podemos percibir con nuestros limitados sentidos, desarrollados durante millones de años para sobrevivir en un entorno hostil como es nuestro querido punto azul en medio del universo.

En nuestro plano físico, nuestra forma de entender las cosas dependen fuertemente de la DUALIDAD de la existencia, y de la continua rueda de conflictos que dicha dualidad provoca ante nuestros sentidos, la cual conduce a lo que entendemos por CAMBIO, MOVIMIENTO, EVOLUCIÓN. Esta dualidad nos separa del resto del universo creando una concepción egocéntrica de la realidad que se transforma en un falso YO, el cual nos separa irremediablemente del resto del universo y genera un sinfín de formulaciones mentales para cuantificar la relación entre nuestro entorno y nuestro YO. Así nace en primer lugar la metafísica, la pseudociencia y posteriormente las propias disciplinas científicas que hoy dominan el mundo industrializado del siglo XXI.

En mi profana opinión, que repito carece de cualquier tipo de fundamento más allá que un expresión reflexiva de mis propias ideas internas, el ser humano ha conseguido teorizar y formular una realidad falsa que llega a nuestra mente a través de una falsa concepción de la realidad y a un mundo ficticio creado por nuestro mortal cerebro y nuestros fallidos sentidos.

Dicho de otra forma, creo que el ser humano sigue en la caverna teorizada por Platón, pero cree que lo que ve es tan real que incluso ha llegado a formular dicha realidad hasta el punto de creer dominarla, aunque la realidad sea otra sin saberlo.

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Y volvemos al concepto de TIEMPO. ¿Qué pasaría si el tiempo no existiera?, ¿qué pasaría si el concepto de Espacio-Tiempo no fuera real, si la evolución no existiera, si la velocidad fuera un error de cálculo, si ni siquiera existiera el PRINCIPIO ni EL FIN?

¿Qué pasaría si lo eterno es real, y nosotros simplemente somos una caracterización tridimensional de algo que no depende ni del tiempo ni del espacio para existir, actuando como sombras de un concepto que se escapa completamente de nuestra limitada mente desarrollada para subsistir en este plano de la realidad?

Muchas religiones y pensamientos filosóficos creen que existe algo eterno, llamado en algunas líneas de pensamiento ALMA, que evoluciona, por alguna razón, a través de innumerables estados de perfeccionamiento, que podrían resumirse como la búsqueda eterna de unificarse nuevamente a un TODO, de tal forma que ese TODO, del que formamos parte, requiere de estos caminos de perfeccionamiento, en forma de ciclos eternos, para purificar cada una de dichas consciencias o almas.

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Creo que es algo más complejo que todo esto. Creo que todas y cada una de las expresiones materiales y energéticas de nuestro plano de consciencia no son más que “alucinaciones” creadas por nuestros sentidos, que parten de una falsa sensación que hemos denominado Tiempo. Sin tiempo no hay sendero, no hay evolución, simplemente HAY.

Esa existencia eterna y estática, puede emitir sombras dimensionales que generan estados de consciencia que se limiten a condiciones de contorno dimensionales que, elevadas al plano superior, vuelven a fusionarse en un TODO no limitado, y por lo tanto estático y eterno.

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Las líneas de pensamiento orientales siguen más o menos esta línea reflexiva, introduciendo un mecanismo que nos permite acercarnos algo a esa dimensión superior que aún estamos por alcanzar. Este mecanismo es la MEDITACIÓN.

Se da por hecho, en estas fuentes de sabiduría, que nuestra mente se encuentra apegada fuertemente a un conjunto de actividades relacionadas con nuestro falso exterior, y en consecuencia está completamente distraída, necesitándose, para salir de este engaño de la DUALIDAD-TEMPORALIDAD-EGO, aplicar un método que a modo de entrenamiento ayude a la mente inestable a permanecer estable en un sólo lugar. Aparece el concepto de MEDITACIÓN.

De esta forma, tomamos consciencia de que la mente no es una cosa, no es una sustancia material. La verdadera naturaleza de la mente es la vacuidad, entendida como un estado de claridad, de vacío de todo aquello que sea sólido, permanente, e inherentemente existente en sí mismo.

LLevarnos a nosotros mismo a experimentar la verdadera realidad fuera de la esclavitud de nuestros sentidos y el concepto de TIEMPO, es la única forma de experimentar la realidad de lo que SOMOS, es la única forma de avanzar en lo que los grandes pensadores llamaron ILUMINACIÓN.

Para finalizar este post lanzo una simple pregunta, ¿estamos seguros de que existe el tiempo?

Salu2!!

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Una respuesta a ¿Existe el tiempo?

  1. carmelo dijo:

    El tiempo no deja de ser un invento humano como instrumento de medición, existe simplemente porque lo utilizamos.
    Lo importante es nuestra “identidad” lo que llamamos el yo. Existimos y nos identificamos con nosotros mismos porque tenemos MEMORIA, el recuerdo es lo que traza la trayectoria temporal, la sensación de que existe un antes, un ahora , y un después.
    Si en un momento dado de nuestra existencia podríamos cambiar de cuerpo, usar otro cuerpo distinto al nuestro, podríamos comprobar la diferencia: 1-pasamos con nuestra memoria intacta, entonces nos extrañaríamos mucho con nuestro nuevo cuerpo pero seguiríamos siendo nosotros, mantendríamos el antes, y el ahora y el después estarían muy condicionado con nuestro antes, habría trazo temporal. 2-pasamos sin nuestra memoria, y el cuerpo nuevo no contiene ninguna, entonces habríamos perdido nuestra identidad, empezamos de 0, independiente de la edad del cuerpo, hemos perdido el antes, luego no somos consientes de ningún trazo temporal.
    ¿Entonces quienes somos? ¿somos nuestros recuerdos? ¿somos un almacenamiento de información, de experiencias? ¿es esa nuestra identidad? si fuese así ¿que somos entonces en el caso 2 del ejemplo?
    No será mas bien que somos seres puros y desde que activamos la memoria empezamos a crearnos una identidad ficticia, y lo peor de todo es que nos identificamos con ella, y manchamos nuestra pureza sin darnos cuenta que actuamos dentro de un instrumento imperfecto y limitado, donde solo alcanzamos a descubrir y comprender lo que nuestros sentidos nos permite apreciar, fuera de ahí somos auténticos ignorantes.
    Con un simple “delete” a la memoria en cualquier crematorio acabamos con la identidad ficticia y volvemos a la pureza. ¿El tiempo? muere con ella.

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